Ignacio Arce se va de San Martín”. El rumor comenzó a sonar en las últimas horas del lunes, pero nadie podía confirmarlo. En la Comisión Directiva de San Martín intentaban ponerle paños fríos al asunto; mientras que del lado del entorno del arquero el silencio era contundente. Sin embargo, pasadas las 0 de ayer, vía WhatsApp “Nacho” le confirmaba a LG Deportiva lo que los hinchas “santos” pretendían no escuchar. “Sí; me voy”, escribió “Mono”.

San Martín: buscar un arquero, una tarea tan difícil como inesperada

En La Ciudadela no entendían bien qué había sucedido. Las charlas parecían bien encaminadas, la propuesta económica que le habían hecho llegar era superadora y sólo faltaba que el arquero destrabara su situación con Unión para que la novela tuviese final feliz. “Fue algo interno, personal; no tiene nada que ver ni lo económico, ni lo deportivo. Hace un tiempo venía procesándolo en mi cabeza y decidí que lo mejor era irme de Tucumán. Aún cuando no tengo certezas de qué me deparará el destino”, asegura una vez que la efervescencia de la noticia bajó un poco y él también logró hacer un “duelo”. “Si fuese por lo deportivo, me quedaría a vivir en San Martín. Me siento muy identificado con este club, me hice hincha, viví muchas cosas fuertes, tuve logros importantes en mi carrera, crecí como profesional y como persona, y hasta esta provincia me dio un hijo. Pero hoy siento que debo priorizar otras cosas y mi cabeza me dice que debo partir. Mi tranquilidad y la de mi hijo son cosas que no puedo negociar”.

A “Nacho” se lo nota algo shockeado. Ese “loco” que siempre anda sonriendo y que habla a los gritos, esta vez le dio paso a un hombre que explica la situación en voz baja. Él se empeña en dejar en claro que nada podría haber cambiado su decisión, ni siquiera haber logrado el ascenso a la Liga Profesional durante la última temporada. “Como es un tema personal, no hubiera modificado nada el ascenso. Además veo el proyecto que se está armando, el equipo que de a poco va formando y el proceso de crecimiento que viene sosteniendo el club en el último tiempo y obvio que me gustaría seguir. Pero mi salida es más para mi tranquilidad mental”, afirma.

Su pase pertenece a Unión y de acuerdo a su comentario, sus representantes están tratando de arreglar su salida. Tiene ofertas para emigrar al fútbol extranjero (Chile y Ecuador, serían potenciales países en los que podría continuar su carrera), pero por ahora no se puso a analizar nada. “Sé que existen algunas chances, pero no hay nada concreto. Mientras no resuelva mi situación con Unión, no puedo ver nada más”, agrega.

Arce siente que deja su segunda casa. En Bolívar y Pellegrini deja amigos entre los dirigentes, sus compañeros, el cuerpo técnico y los hinchas. “Si fuese por lo económico tomaba la decisión de quedarme. Los dirigentes hicieron todo y estoy muy agradecido. San Martín es un club hermoso; acá logré el reconocimiento de mis compañeros, de los empleados y de los hinchas. Estoy agradecido y orgulloso de que todos hayan conocido al verdadero Arce y no al que dicen que soy. Acá todos quieren quedarse, pero esto va más allá del dinero, es algo mental, tranquilidad”, repite casi por enésima vez, antes de permitirse soñar con un regreso, con un reencuentro con sus fieles. Él caminando hacia el arco y el público dedicándole una ovación. “Soy joven todavía, no pienso retirarme jaja”, dice y va más allá. “La vida va poniendo situaciones que te hacen tomar decisiones. En este caso, decidí que debo irme; veremos más adelante si puedo volver. Siento que siempre voy a tener las puertas abiertas de este club; eso me lo hacen saber todos. Ojalá, Dios quiera, que pueda volver a vestir una camiseta que quiero tanto y que llevo en mi corazón”, sentencia casi con la voz entrecortada.

- ¿Qué te llevas de Tucumán?

- Lo más importante; me llevo un hijo. Eso me cambió la vida y me hizo ver las cosas con otra mirada. Pero también me llevo el cariño, el reconocimiento y el haber podido sentir en carne propia lo que es jugar en La Ciudadela.